Fotografía acuática. Cámara DMC-FT30                                                                      Diego Conejero 2016

La fotografía en blanco y negro es muy atractiva. No cabe duda, con la facilidad que nos permite la tecnología digital podemos decidir con un click si una foto la queremos a color o en blanco y negro y vemos los resultados al instante. Esto es un gran avance. Y, precisamente, por esta facilidad a veces perdemos la perspectiva.

Es decir ¿por qué no hemos decidido antes de realizar una foto si la íbamos a querer a color o en blanco y negro? Esta decisión condiciona mucho los resultados así que ¿por qué dejarla para el final, en el postprocesado? Por ello, vamos repasar consejos técnicos y cómo sacarle partido a nuestra creatividad que nos ayudarán a conseguir mejores resultados en blanco y negro.

Luces y Sombras

Cámara DMC-FT30        Diego Conejero 2016

Mirar en blanco y negro.

 

Antes de nada, y como indicaba al inicio, la decisión de tener o no una fotografía en blanco y negro no debe dejarse al final, es algo que debemos tener en cuenta antes de disparar. Así, trataremos el tema que vayamos a capturar y cómo realizarlo de una forma concreta en busca de un resultado adecuado para el blanco y negro.

Para ello nos ayuda mucho nuestra cámara digital, ya que casi todos los modelos ofrecen la posibilidad de realizar las imágenes monocromáticas y, más importante, poder visualizar en nuestra pantalla o en el visor (si es electrónico) el mundo en escala de grises (o eso, o apostar por una carísima Leica M Monochrome). Esto nos resulta muy útil a la hora de la captura de nuestras fotografías. Podemos obviar las distracciones que los colores nos ofrecen a la hora de componer y así conseguimos encuadrar y centrarnos en el contraste, los fondos y las texturas que queremos destacar.

 

Fotografía realizada con la técnica del barrido.

Cámara E-M10 OLYMPUS M.12-40mm                                                                   Diego Conejero 2016

 

 

Olvida las distracciones y refuerza la iluminación y la composición.

 

Una de las ventajas que nos ofrece el blanco y negro es que restamos todas las distracciones que el color tiene a la hora de componer y elegir la iluminación. De hecho, como ejercicio técnico, fotografiar en duotono nos será muy útil para mejorar la composición, enfocarnos en el motivo principal y cuidar mucho los fondos y, sobre todo, la iluminación. Ya no tenemos diferentes tipos de temperaturas de luz en una escena, todo se simplifica y es más fácil enfocarse en lo más importante.

Además, nos ayuda a detectar con más claridad la dirección de la luz, así como la cantidad de luces y sombras. Algo esencial a la hora de jugar con el encuadre y la composición más adecuada.

 

Cámara DSC-RX100M3     Diego Conejero 2016

Potenciar la expresión.

90º

Cámara E-M10        Diego Conejero 2016

Con el blanco y negro simplificamos y, por tanto, también es muy útil para potenciar la expresión. Enfatizar la atmósfera de un paisaje o la mirada en un retrato resulta más sencillo con el blanco y negro y es algo que podemos aprovechar para reforzar y así los resultados serán mucho más personales y con gran potencia visual.

Sólo con el contraste podemos lograr que una imagen sea melancólica, inquietante, misteriosa o incluso surrealista. Así que aprovechemos para expresarnos en función del tema, motivo y lo que queramos transmitir con la facilidad que nos otorga el blanco y negro.

Cámara E-M10               Diego Conejero 2016

 

Retratos en blanco y negro, un clásico que siempre funciona.

De entre todos los género, el retrato, además de ser un clásico, es de los más frecuentes en fotografía de blanco y negro. Incluso hoy día, con la facilidad y matices que nos ofrece la fotografía a color, un buen retrato consigue mejorar en blanco y negro. Porque consigue subrayar la esencia de la mirada, de la persona retratada. De nuevo, evitamos las distracciones del color, para conseguir retratos más profundos, sinceros y donde la iluminación y la mirada son los elementos claves.

 

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Para lograr buenos resultados en retratos en blanco y negro solo hay que seguir el sentido común y la experiencia: cuidar los fondos para reforzar el contraste, utilizar un valor ISO lo más bajo posible, evita las luces fuertes (a no ser que deliberadamente busquemos ese efecto) y concentrarse en las luces y las sombras y cómo afectan a los rasgos del rostro y la mirada.